En rollingstone.com encontré esta bella interpretación de mi compatriota Ximena Sariñana. Yo se los digo desde ya, esta chica (que cada vez está más guapa) será una gran pero gran estrella... tiene un talento y una creatividad difícil de cuantificar.
"Mexican pop singer Ximena Sariñana stopped by the Rolling Stone studio recently to perform two songs from her brand new album, Ximena Sariñana, as well as a cover of the Yeah Yeah Yeahs hit "Maps." After the set, she explained why she wanted to write upbeat numbers for her second record and how she explored the possibilities of rich, layered production with TV on the Radio's Dave Sitek".
lunes, 19 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
'La violencia es temporal'
Que M entreviste al Dalai Lama es un hecho para la posteridad. M siempre ha sido un maestro, un grandísimo amigo... a manera de festejo, muestra de orgullo, aquí reproduzco la entrevista que salió publicada en REFORMA.
Por Miguel de la Vega
Ciudad de México (12 septiembre 2011).- Venerado por millones de personas por su mensaje de paz y no violencia, el Dalai Lama tiene claro que cuando un delincuente te apunta con una pistola, no es momento para ponerse a meditar.
"Hay que tomar algún tipo de acción acorde con las circunstancias", explica en entrevista con Grupo Reforma, en el último día de su tercera visita a México.
La violencia cotidiana, dice Tenzin Gyatso, su nombre oficial, no se resuelve solamente aplicando la compasión. Sin embargo, aclara, en el largo plazo se puede lograr, pero para eso se requiere, precisamente, formar a las nuevas generaciones en un sistema de valores.
Pero en esta ecuación, advierte, no todo es un asunto espiritual, también hay un elemento de tipo terrenal: es necesario cerrar la brecha entre pobres y ricos.
El perro loco
Lo primero que sorprende del Dalai Lama es su buen humor. Su energía. Su sonrisa rápida.
Es el líder del Tíbet en el exilio, el dolor de cabeza del gobierno comunista chino, el ganador del Premio Nobel de la Paz, uno de los dirigentes espirituales más admirados del mundo y, sin embargo, él insiste en que es sólo un monje tibetano.
Tan es así que no permite que le gane la solemnidad. Saluda de mano. Escucha las preguntas, contesta con firmeza, a veces con una broma, se ríe de sus propios chistes, y está atento a cada detalle de la conversación.
Recibimos cientos de cartas de los lectores con preguntas para usted. La constante en ellas era: ¿qué hacemos con la violencia?, ¿cómo salvamos al País?
La gente busca paz en muchas partes del mundo. Desean la paz. Y esto se hace más y más fuerte.
Pero cuando la violencia toca a tu puerta es preocupante y se siente temor. Pero no se debe perder la esperanza. Ni la confianza en nosotros mismos. Estas cosas –la violencia, el crimen– son temporales, no permanecerán por siempre.
¿Cómo no perder la fe cuando un ladrón nos apunta con una pistola para robarnos la cartera, el auto...?
Mmmm... Si ves a alguien apuntándote con una pistola... ¡No es momento para meditar! —ríe a carcajadas—. Hay que actuar de manera acorde con la situación. Siempre le digo a la gente que si un perro loco se te aproxima, no es el momento correcto de sentir compasión. En ese momento hay que tomar las medidas apropiadas.
Pero en el largo plazo, y esto no es sólo en México, sino en todo el mundo, el problema es que se le da demasiada importancia del dinero y no a la ética.
¿Cómo se logra esto?
La gente que nos trajo esa atmósfera de temor, siguen adelante con su camino. A ellos no les importa nuestro miedo. Ellos toman su dinero y nos dejan violencia y una corrupción tremenda. Esto es en todo el mundo. En Asia, en particular, la corrupción es inmensa.
Debemos afrontar estos problemas entre todos y hacer un esfuerzo para reducirlos. El compromiso debe ser total.
¿Por dónde empezar?
No es una tarea sencilla. Décadas de discusión sobre la manera de solucionar estos asuntos nos demuestran que algo está fallando en el sistema educativo.
Si ponemos toda esperanza en religión o la fe y los líderes espirituales, no es suficiente. Tenemos que esforzarnos en mejorar la educación, en transformar a nuestros jóvenes, trabajar en la próxima generación.
Eso lleva tiempo.
Claro, no es fácil. Es a largo plazo.
Por ejemplo, en preescolar debemos incluir una clase sobre diálogo espiritual. ¿Para qué? Para que cuando los estudiantes vean un problema, su reacción natural, en su mente, sea buscar cómo resolverlo con el diálogo, no con la confrontación.
El Siglo 20 se caracterizó por ser un baño de sangre. ¿Por qué? Porque ante cualquier desacuerdo, se usaba la fuerza. Inclusive llegó a ser nuclear. Y está probado que esta visión falló.
Necesitamos soluciones más humanas. No la fuerza. Debemos aprender a respetar los intereses del otro y escuchar sus necesidades, sus reclamos, sus dolores.
¿Cree que existe la posibilidad de lograrlo?
Siento que es muy posible. A juzgar por lo sucedido desde los años sesenta, setenta, ha venido cambiando el concepto de cómo usar la fuerza.
La gente quiere democracia, libertad. Ya no son aceptables los sistemas totalitarios, los dictadores. En Europa han desaparecido.
Recientemente comenzó a pasar en el Norte de África. Esto es una clara muestra de que la búsqueda de la paz es más fuerte. Los tiempos están cambiando. Debemos estar más interesados en la gente, en su educación.
En México, ¿cómo podemos lograr una reconciliación nacional?
Ustedes lo saben mejor que yo.
Cuando estuve en Washington, en el Capitolio, les dije a los diferentes partidos: ante los problemas nacionales, las diferencias partidistas son poca cosa. Olvídenlas en favor del interés nacional. Deben trabajar juntos. La razón básica de la violencia es la brecha entre ricos y pobres. Eso genera frustración que se transforma en violencia.
El otro día –en Monterrey– pregunté a la audiencia qué tan grave era la diferencia entre ricos y pobres en México. Me respondieron que era muy grande.
Entonces, ¡hay que reducirla! No sólo está moralmente mal, sino que agrava el problema de la inseguridad y la violencia.
Pero ambos lados, tanto ricos como pobres, deben poner de su parte para solucionarlo.
Los ricos dedicando más dinero, más gasto a educación, salud y apoyos para la gente pobre.
Y del lado de los pobres, también deben cooperar. Deben desarrollar autoestima, confianza en ellos mismos, en lugar de frustración, o celos, o envidia.
Deben trabajar duro y prepararse arduamente. Es de interés nacional.
Volver al Tíbet
A los 76 años, su día inicia a las 3:30 horas cuando se levanta para meditar.
Proclamado Dalai Lama a los cinco años, vivió la invasión china de 1949.
A los 15 años encabezó el éxodo del pueblo tibetano y, desde entonces, es el líder de la lucha pacífica en el exilio.
Usted ha enfrentado a un enemigo poderoso y cruel como China...
No diga China. Los chinos son gente buena. China es un buen país. Más preciso es que nos han enfrentado son algunos comunistas chinos de línea dura.
Bueno, pero ¿cómo le ha hecho para no perder la fe a pesar del hostigamiento de los comunistas de línea dura?
Ellos se irán, China permanecerá.
Mi fe en la gente china no ha disminuido.
Le pregunto esto porque en México hay un cierto sentimiento de desesperanza.
No sólo en México, sino en muchas partes. Eso sucede cuando se ven de manera aislada los problemas, como la inseguridad, la violencia o la economía.
Eso genera frustración y se pierde la esperanza. Necesita una visión holística, hay que ver las cosas desde una perspectiva más amplia. Hay muchas cosas positivas en el mundo y México es parte de él.
¿Cree que podrá regresar al Tíbet antes de morir?
Bueno, si muero la próxima semana, ¡no podré hacerlo! —responde con una carcajada—. Pero si vivo otros 10 años, o 15 o 20, no tengo ninguna duda. Los tiempos están cambiando.
¿El mundo se va a acabar?
El Dalai Lama aceptó responder tres preguntas de los lectores de REFORMA:
- ¿Con qué mantra podemos alejar a nuestros seres queridos de las drogas y qué les podemos decir a los jóvenes que luchan para no volver a caer en ellas?
Un Mantra no te protegerá del uso de drogas o alcohol. Eso fallará.
Lo que te servirá es ¡el sentido común! ¿Para qué usar drogas? Tu mente se volverá loca. La inteligencia humana es maravillosa, pero con las drogas no funciona correctamente. Y además, mucho alcohol arruinará tu salud. ¿Cuáles son las causas de la preocupación? Un maestro budista plantea que ante un problema que enfrentas, debes buscar cuidadosamente las causas y cuando las encuentres no hay necesidad de preocuparse, en lugar de preocuparse hay que esforzarse.
Si el problema no tiene solución entonces tampoco hay que preocuparse pues sólo trae frustraciones.
- ¿Qué hay en la mente de una persona que le prende fuego a un casino y mata a 52 personas?
En el mundo hay cerca de 7 mil millones de personas, algunas están completamente locas. No se puede explicar, no hay razón. Su estado emocional está fuera de control, así es, no hay más.
- ¿El mundo se va a acabar en 2012?
¡Jajaja! Esas son tonterías. Me dijeron que habría una tormenta de arena el próximo año y que los desastres naturales aumentarían por el cambio climático. Eso es más probable. Pero el mundo no se acabará. México seguirá aquí igual que el Tíbet.
Por Miguel de la Vega
Ciudad de México (12 septiembre 2011).- Venerado por millones de personas por su mensaje de paz y no violencia, el Dalai Lama tiene claro que cuando un delincuente te apunta con una pistola, no es momento para ponerse a meditar.
"Hay que tomar algún tipo de acción acorde con las circunstancias", explica en entrevista con Grupo Reforma, en el último día de su tercera visita a México.
La violencia cotidiana, dice Tenzin Gyatso, su nombre oficial, no se resuelve solamente aplicando la compasión. Sin embargo, aclara, en el largo plazo se puede lograr, pero para eso se requiere, precisamente, formar a las nuevas generaciones en un sistema de valores.
Pero en esta ecuación, advierte, no todo es un asunto espiritual, también hay un elemento de tipo terrenal: es necesario cerrar la brecha entre pobres y ricos.
El perro loco
Lo primero que sorprende del Dalai Lama es su buen humor. Su energía. Su sonrisa rápida.
Es el líder del Tíbet en el exilio, el dolor de cabeza del gobierno comunista chino, el ganador del Premio Nobel de la Paz, uno de los dirigentes espirituales más admirados del mundo y, sin embargo, él insiste en que es sólo un monje tibetano.
Tan es así que no permite que le gane la solemnidad. Saluda de mano. Escucha las preguntas, contesta con firmeza, a veces con una broma, se ríe de sus propios chistes, y está atento a cada detalle de la conversación.
Recibimos cientos de cartas de los lectores con preguntas para usted. La constante en ellas era: ¿qué hacemos con la violencia?, ¿cómo salvamos al País?
La gente busca paz en muchas partes del mundo. Desean la paz. Y esto se hace más y más fuerte.
Pero cuando la violencia toca a tu puerta es preocupante y se siente temor. Pero no se debe perder la esperanza. Ni la confianza en nosotros mismos. Estas cosas –la violencia, el crimen– son temporales, no permanecerán por siempre.
¿Cómo no perder la fe cuando un ladrón nos apunta con una pistola para robarnos la cartera, el auto...?
Mmmm... Si ves a alguien apuntándote con una pistola... ¡No es momento para meditar! —ríe a carcajadas—. Hay que actuar de manera acorde con la situación. Siempre le digo a la gente que si un perro loco se te aproxima, no es el momento correcto de sentir compasión. En ese momento hay que tomar las medidas apropiadas.
Pero en el largo plazo, y esto no es sólo en México, sino en todo el mundo, el problema es que se le da demasiada importancia del dinero y no a la ética.
¿Cómo se logra esto?
La gente que nos trajo esa atmósfera de temor, siguen adelante con su camino. A ellos no les importa nuestro miedo. Ellos toman su dinero y nos dejan violencia y una corrupción tremenda. Esto es en todo el mundo. En Asia, en particular, la corrupción es inmensa.
Debemos afrontar estos problemas entre todos y hacer un esfuerzo para reducirlos. El compromiso debe ser total.
¿Por dónde empezar?
No es una tarea sencilla. Décadas de discusión sobre la manera de solucionar estos asuntos nos demuestran que algo está fallando en el sistema educativo.
Si ponemos toda esperanza en religión o la fe y los líderes espirituales, no es suficiente. Tenemos que esforzarnos en mejorar la educación, en transformar a nuestros jóvenes, trabajar en la próxima generación.
Eso lleva tiempo.
Claro, no es fácil. Es a largo plazo.
Por ejemplo, en preescolar debemos incluir una clase sobre diálogo espiritual. ¿Para qué? Para que cuando los estudiantes vean un problema, su reacción natural, en su mente, sea buscar cómo resolverlo con el diálogo, no con la confrontación.
El Siglo 20 se caracterizó por ser un baño de sangre. ¿Por qué? Porque ante cualquier desacuerdo, se usaba la fuerza. Inclusive llegó a ser nuclear. Y está probado que esta visión falló.
Necesitamos soluciones más humanas. No la fuerza. Debemos aprender a respetar los intereses del otro y escuchar sus necesidades, sus reclamos, sus dolores.
¿Cree que existe la posibilidad de lograrlo?
Siento que es muy posible. A juzgar por lo sucedido desde los años sesenta, setenta, ha venido cambiando el concepto de cómo usar la fuerza.
La gente quiere democracia, libertad. Ya no son aceptables los sistemas totalitarios, los dictadores. En Europa han desaparecido.
Recientemente comenzó a pasar en el Norte de África. Esto es una clara muestra de que la búsqueda de la paz es más fuerte. Los tiempos están cambiando. Debemos estar más interesados en la gente, en su educación.
En México, ¿cómo podemos lograr una reconciliación nacional?
Ustedes lo saben mejor que yo.
Cuando estuve en Washington, en el Capitolio, les dije a los diferentes partidos: ante los problemas nacionales, las diferencias partidistas son poca cosa. Olvídenlas en favor del interés nacional. Deben trabajar juntos. La razón básica de la violencia es la brecha entre ricos y pobres. Eso genera frustración que se transforma en violencia.
El otro día –en Monterrey– pregunté a la audiencia qué tan grave era la diferencia entre ricos y pobres en México. Me respondieron que era muy grande.
Entonces, ¡hay que reducirla! No sólo está moralmente mal, sino que agrava el problema de la inseguridad y la violencia.
Pero ambos lados, tanto ricos como pobres, deben poner de su parte para solucionarlo.
Los ricos dedicando más dinero, más gasto a educación, salud y apoyos para la gente pobre.
Y del lado de los pobres, también deben cooperar. Deben desarrollar autoestima, confianza en ellos mismos, en lugar de frustración, o celos, o envidia.
Deben trabajar duro y prepararse arduamente. Es de interés nacional.
Volver al Tíbet
A los 76 años, su día inicia a las 3:30 horas cuando se levanta para meditar.
Proclamado Dalai Lama a los cinco años, vivió la invasión china de 1949.
A los 15 años encabezó el éxodo del pueblo tibetano y, desde entonces, es el líder de la lucha pacífica en el exilio.
Usted ha enfrentado a un enemigo poderoso y cruel como China...
No diga China. Los chinos son gente buena. China es un buen país. Más preciso es que nos han enfrentado son algunos comunistas chinos de línea dura.
Bueno, pero ¿cómo le ha hecho para no perder la fe a pesar del hostigamiento de los comunistas de línea dura?
Ellos se irán, China permanecerá.
Mi fe en la gente china no ha disminuido.
Le pregunto esto porque en México hay un cierto sentimiento de desesperanza.
No sólo en México, sino en muchas partes. Eso sucede cuando se ven de manera aislada los problemas, como la inseguridad, la violencia o la economía.
Eso genera frustración y se pierde la esperanza. Necesita una visión holística, hay que ver las cosas desde una perspectiva más amplia. Hay muchas cosas positivas en el mundo y México es parte de él.
¿Cree que podrá regresar al Tíbet antes de morir?
Bueno, si muero la próxima semana, ¡no podré hacerlo! —responde con una carcajada—. Pero si vivo otros 10 años, o 15 o 20, no tengo ninguna duda. Los tiempos están cambiando.
¿El mundo se va a acabar?
El Dalai Lama aceptó responder tres preguntas de los lectores de REFORMA:
- ¿Con qué mantra podemos alejar a nuestros seres queridos de las drogas y qué les podemos decir a los jóvenes que luchan para no volver a caer en ellas?
Un Mantra no te protegerá del uso de drogas o alcohol. Eso fallará.
Lo que te servirá es ¡el sentido común! ¿Para qué usar drogas? Tu mente se volverá loca. La inteligencia humana es maravillosa, pero con las drogas no funciona correctamente. Y además, mucho alcohol arruinará tu salud. ¿Cuáles son las causas de la preocupación? Un maestro budista plantea que ante un problema que enfrentas, debes buscar cuidadosamente las causas y cuando las encuentres no hay necesidad de preocuparse, en lugar de preocuparse hay que esforzarse.
Si el problema no tiene solución entonces tampoco hay que preocuparse pues sólo trae frustraciones.
- ¿Qué hay en la mente de una persona que le prende fuego a un casino y mata a 52 personas?
En el mundo hay cerca de 7 mil millones de personas, algunas están completamente locas. No se puede explicar, no hay razón. Su estado emocional está fuera de control, así es, no hay más.
- ¿El mundo se va a acabar en 2012?
¡Jajaja! Esas son tonterías. Me dijeron que habría una tormenta de arena el próximo año y que los desastres naturales aumentarían por el cambio climático. Eso es más probable. Pero el mundo no se acabará. México seguirá aquí igual que el Tíbet.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Vestidos, Karl Marx y el 9/11
O ya se compró vestido para la boda de Juan y Ana. Bueno, a O eso de comprar vestidos se le da bastante fácil. En estas últimas semanas ha estrenado dos, para dos eventos diferentes.
El otro día mi mamá, con una voz que me rasgó un poquito el alma, me dijo que disfrutáramos mucho las fiestas y los eventos a los que vamos. Que eso es muy lindo.
Eso me hizo recordar a mi abuela Marisa, mostrándome sus vestidos largos y las pieles finas que guarda en el clóset blanco del pasillo de su casa. Cuando ella saca esos vestidos, también saca las fotos de los Caballeros de Colón, y las fiestas a las que iba con mi abuelo.
En un evento de fotoperiodistas, un amigo nos sacó una linda foto. Al verla, pensé inmediatamente que en muchos años la volvería a ver, y recordaría a O arreglándose, poniéndose ese vestido, como si lo estuviese volviendo a vivir todo eso… lo curioso es que lo estoy viviendo.
Estoy en la época en que todos los amigos se han casado o están por casarse, varios tienen hijos ya… estoy en la época de eventos por la noche, y llegar bailando a casa y despertar a la hora que sea… estoy en la época en que las abuelas se caen, y los tíos ya no son tan jóvenes.
¿Qué le vamos a hacer? Todos, lo único que hacen, es vivir sus vidas... y la vida tiene sus épocas.
Hoy, leyendo la BBC, sale una nota interesantísima que dice que al final Karl Marx llevaba algo de razón. La nota parece darme unas respuestas:
"Para Marx, el capitalismo era la teoría económica más revolucionaria de la historia, y no hay duda que difiere radicalmente de los sistemas previos.
Las culturas de los cazadores-recolectores persistieron con su forma de vida por miles de años, las esclavistas por casi el mismo tiempo y las feudales por muchos siglos. En contraste, el capitalismo transforma todo lo que toca.
No son sólo las marcas las que cambian constantemente. Compañías e industrias se crean y se destruyen en una corriente incesante de innovación, mientras que las relaciones humanas se disuelven y reinventan en formas novedosas".
Además, hoy se cumplen 10 años del 9/11… es difícil explicar cómo las cosas pueden cambiar tanto, en tan sólo diez años.
--------------------------------------
Hace 10 años, estaba en las regaderas, después de hacer ejercicio, y estaba la radio del Campus dando las noticias. De pronto, los locutores comenzaron a hablar de un avión que se había estrellado en una de las torres del WTC en NY. Me apuré lo más que pude, y corrí al auditorio (en el mismo edificio en donde me encontraba) y lo vi repleto de personas que miraban las pantallas gigantes que transmitían la señal de CNN. Luego me dirigí al departamento de Inglés, pues tenía clase de Historia de Estados Unidos. La profesora estaba llorando, muchos profesores estadounidenses estaban totalmente trastornados.
Del 2001, musicalmente hablando, recuerdo a U2 y su Beautiful Day. Aquí la gloriosa banda irlandesa.
El otro día mi mamá, con una voz que me rasgó un poquito el alma, me dijo que disfrutáramos mucho las fiestas y los eventos a los que vamos. Que eso es muy lindo.
Eso me hizo recordar a mi abuela Marisa, mostrándome sus vestidos largos y las pieles finas que guarda en el clóset blanco del pasillo de su casa. Cuando ella saca esos vestidos, también saca las fotos de los Caballeros de Colón, y las fiestas a las que iba con mi abuelo.
En un evento de fotoperiodistas, un amigo nos sacó una linda foto. Al verla, pensé inmediatamente que en muchos años la volvería a ver, y recordaría a O arreglándose, poniéndose ese vestido, como si lo estuviese volviendo a vivir todo eso… lo curioso es que lo estoy viviendo.
Estoy en la época en que todos los amigos se han casado o están por casarse, varios tienen hijos ya… estoy en la época de eventos por la noche, y llegar bailando a casa y despertar a la hora que sea… estoy en la época en que las abuelas se caen, y los tíos ya no son tan jóvenes.
¿Qué le vamos a hacer? Todos, lo único que hacen, es vivir sus vidas... y la vida tiene sus épocas.
Hoy, leyendo la BBC, sale una nota interesantísima que dice que al final Karl Marx llevaba algo de razón. La nota parece darme unas respuestas:
"Para Marx, el capitalismo era la teoría económica más revolucionaria de la historia, y no hay duda que difiere radicalmente de los sistemas previos.
Las culturas de los cazadores-recolectores persistieron con su forma de vida por miles de años, las esclavistas por casi el mismo tiempo y las feudales por muchos siglos. En contraste, el capitalismo transforma todo lo que toca.
No son sólo las marcas las que cambian constantemente. Compañías e industrias se crean y se destruyen en una corriente incesante de innovación, mientras que las relaciones humanas se disuelven y reinventan en formas novedosas".
Además, hoy se cumplen 10 años del 9/11… es difícil explicar cómo las cosas pueden cambiar tanto, en tan sólo diez años.
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Hace 10 años, estaba en las regaderas, después de hacer ejercicio, y estaba la radio del Campus dando las noticias. De pronto, los locutores comenzaron a hablar de un avión que se había estrellado en una de las torres del WTC en NY. Me apuré lo más que pude, y corrí al auditorio (en el mismo edificio en donde me encontraba) y lo vi repleto de personas que miraban las pantallas gigantes que transmitían la señal de CNN. Luego me dirigí al departamento de Inglés, pues tenía clase de Historia de Estados Unidos. La profesora estaba llorando, muchos profesores estadounidenses estaban totalmente trastornados.
Del 2001, musicalmente hablando, recuerdo a U2 y su Beautiful Day. Aquí la gloriosa banda irlandesa.
viernes, 2 de septiembre de 2011
27
Cómo llegué a Piazzolla, no lo sé. Recuerdo discusiones tempranas con I sobre Adiós Nonino, en la Hemeroteca. También, una visita a una casa en Polanco, donde aprendí muchísimo y vi originales de Astor en vinilo.
Con motivo de las celebraciones del natalicio de O, compré boletos para el Festival Interamericano, en específico, para escuchar 3 piezas de Silvestre Revueltas (tenía ganas de Janitzio) y el Concierto para bandoneón (Aconcagua, 1979) de Piazzolla.
La cosa empezó mal cuando el público confundió al Director con un técnico que iba a acomodar unas sillas y lo aplaudió acaloradamente.
Luego, de Revueltas no hubo nada, en lugar del mexicano -y tras una larga explicación del Director, que a mi entender trataba de dejarle en claro al púlico su nivel de erudito- interpretaron un concierto de un compositor australiano.
El australiano estaba presente, y el Director contó la anécdota de cómo hace 2 semanas se tuvo que cancelar el concierto donde se suponía tocarían el concierto, por el paso de un huracán, y que el pobre australiano estuvo 3 días encerrado en un hotel, sin luz ni agua.
El público se rindió al australiano. El australiano se rindió ante la buena interpretación, y después de los aplausos, a él se le veía cara de morirse por tomarse una cerveza bien fría. Yo me vi acompañándolo.
Luego vino Daniel Binelli, bandoneonista, compositor, director, y fundador de la Compañía Tango Metrópolis. Habló de su vínculo con Piazzolla, y le dio contexto al concierto para bandoneón.
El concierto estuvo espectacular. El bandoneón de Binelli es como el de Astor, pequeño, corto, y lo toca a lo porteño, de pie, recargando la rodilla en un cajón negro. Para el segundo movimiento (moderato) yo tenía el puño de O hecho un pañuelo. Binelli me puso al límite, y yo pensaba en cómo él miraba el bandoneón, aveces como a un demonio con alas, que se escapa y no se escapa… otras como un tierno bebé, que cuida y mesen sus manos… aveces la caja levita, aveces la caja pesa demasiado y la rodilla levantada parece mediar el tiempo.
El Bis de Adiós Nonino, no estuvo mal, pero creo que es una pieza muy personal y que solo tiene sentido con Astor (la dedicó a su padre fallecido).
O y yo nos fuimos a cenar una tapas catalanas y nos tomamos un tempranillo. Ya O tenía un año más cuando, antes de dormir, le cantaba las mañanitas.
---------------
Los dejo con el primer movimiento, del Concierto para Bandoneón, Astor plays Astor.
Con motivo de las celebraciones del natalicio de O, compré boletos para el Festival Interamericano, en específico, para escuchar 3 piezas de Silvestre Revueltas (tenía ganas de Janitzio) y el Concierto para bandoneón (Aconcagua, 1979) de Piazzolla.
La cosa empezó mal cuando el público confundió al Director con un técnico que iba a acomodar unas sillas y lo aplaudió acaloradamente.
Luego, de Revueltas no hubo nada, en lugar del mexicano -y tras una larga explicación del Director, que a mi entender trataba de dejarle en claro al púlico su nivel de erudito- interpretaron un concierto de un compositor australiano.
El australiano estaba presente, y el Director contó la anécdota de cómo hace 2 semanas se tuvo que cancelar el concierto donde se suponía tocarían el concierto, por el paso de un huracán, y que el pobre australiano estuvo 3 días encerrado en un hotel, sin luz ni agua.
El público se rindió al australiano. El australiano se rindió ante la buena interpretación, y después de los aplausos, a él se le veía cara de morirse por tomarse una cerveza bien fría. Yo me vi acompañándolo.
Luego vino Daniel Binelli, bandoneonista, compositor, director, y fundador de la Compañía Tango Metrópolis. Habló de su vínculo con Piazzolla, y le dio contexto al concierto para bandoneón.
El concierto estuvo espectacular. El bandoneón de Binelli es como el de Astor, pequeño, corto, y lo toca a lo porteño, de pie, recargando la rodilla en un cajón negro. Para el segundo movimiento (moderato) yo tenía el puño de O hecho un pañuelo. Binelli me puso al límite, y yo pensaba en cómo él miraba el bandoneón, aveces como a un demonio con alas, que se escapa y no se escapa… otras como un tierno bebé, que cuida y mesen sus manos… aveces la caja levita, aveces la caja pesa demasiado y la rodilla levantada parece mediar el tiempo.
El Bis de Adiós Nonino, no estuvo mal, pero creo que es una pieza muy personal y que solo tiene sentido con Astor (la dedicó a su padre fallecido).
O y yo nos fuimos a cenar una tapas catalanas y nos tomamos un tempranillo. Ya O tenía un año más cuando, antes de dormir, le cantaba las mañanitas.
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Los dejo con el primer movimiento, del Concierto para Bandoneón, Astor plays Astor.
lunes, 22 de agosto de 2011
Irene y la Batalla por Tripoli
A las 2, 3 y casi 4 de la madrugada miraba por la ventana como los cables de alta tensión se enredaban y los coches estacionados se movían levemente, levantándose un poquitito, yendo y viniendo de las líneas amarillas.
Regresó la electricidad a eso de las 9 de la mañana, y en el televisor apareció el aviso: Breaking News: Battle for Tripoli. Ya ayer por la noche, cuando el huracán Irene entraba por el sureste de la Isla, O y yo veíamos a las tropas rebeldes que estaban a pocos kilómetros de entrar a Tripoli.
Noche de huracán, noche de guerra. Y en la mañana siempre hay noticias frescas.
O y yo desayunamos con vientos fortísimos. Viendo en la BBC cómo los rebeldes se esparcían por los barrios libios, y el hijo de Gaddafi era tomado prisionero.
Me siento afortunado, pero no puedo dejar de pensar en aquellos que sufren, ya sea en Tripoli o a algunos metros de mi casa.
-----------------------------
Tanto vaivén me recuerda a Gould, en especial a una Toccata de Bach, que Iván 'posteó' en su wall esta semana. Los dejo con el segundo movimiento de la Toccata for Clavier in C minor BWV 911, de Johan Sebastian Bach, magistralmente interpretada por el genio canadiense.
Regresó la electricidad a eso de las 9 de la mañana, y en el televisor apareció el aviso: Breaking News: Battle for Tripoli. Ya ayer por la noche, cuando el huracán Irene entraba por el sureste de la Isla, O y yo veíamos a las tropas rebeldes que estaban a pocos kilómetros de entrar a Tripoli.
Noche de huracán, noche de guerra. Y en la mañana siempre hay noticias frescas.
O y yo desayunamos con vientos fortísimos. Viendo en la BBC cómo los rebeldes se esparcían por los barrios libios, y el hijo de Gaddafi era tomado prisionero.
Me siento afortunado, pero no puedo dejar de pensar en aquellos que sufren, ya sea en Tripoli o a algunos metros de mi casa.
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Tanto vaivén me recuerda a Gould, en especial a una Toccata de Bach, que Iván 'posteó' en su wall esta semana. Los dejo con el segundo movimiento de la Toccata for Clavier in C minor BWV 911, de Johan Sebastian Bach, magistralmente interpretada por el genio canadiense.
miércoles, 17 de agosto de 2011
4
Salía de la bañera y al verme en el espejo reconocí mi mirada de poker (no juego mucho, porque tengo mucha suerte y se gasta) y vi mi mano, no era mala la mano, tan solo era mía. Las cartas que también son mis dedos, o mis pensamientos, mostraban muchas oportunidades, esos caminos pequeños y luminosos, que uno se va creando cada día cuando se levanta a trabajar, que se van haciendo más cortos y fáciles de caminar si se le suman fines de semana.
Hace una semana cumplí 4 años en la Isla (O se puso de nuevo el vestidito negro). Ni para presumir, ni alarde, ni nada de esas cosas que se hablan posando los codos en las mesas ó en los anaqueles -quizá más es un reproche- pero es fácil afirmar que he trabajado más fines de semana, de los que he ido a la playa o a pasear. Qué triste.
Pero a la hora de mirar mi mano, me doy cuenta que soy un tipo interesante y me respeto y me doy palmadas fuertes en la espalda.
En estos días de locura he estado en cuartos de oficina, en pequeños salones y he maravillado, y voy hacia delante -pa atrás ni pa' agarrar impulso mi hijo, dijera el Chapis- pero el momento de verdadera estima llegó mientras caminaba en la universidad y una estudiante (que no reconocí, lo siento de verdad) me salió al paso y me dijo que me agradecía cosas que yo le había enseñado. Me quedé pasmado, por ingrato, por olvidadizo, por no darme cuenta… de tantas y tantas cosas.
Y mientras escribo, escucho a Piazzolla y me dan ganas de titular este 'post' como 'Oblivion', pero no sería justo, no estoy en el Oblivion, estoy contento y he tenido días maravillosos con O, y cocinamos, y tomamos buen vino, y nos ponemos a hacernos preguntas como ¿Quién fue Nabucodonosor?, y nos divertimos como niños.
Que bueno que traigo a Piazzolla, que siempre sale cuando hablo de mis hijos que todavía no tengo, y amenazo a O y a los presentes que si el día que nazca un varón estoy de vena, lo inscribo como Eduardo Astor. Pero en las noches yo solito me desmiento y me freno, cuestionándome qué yo haría con un pequeño genio tanguero… un bluff de los míos.
-------------------------------
No lo titulo así este 'post', pero con Oblivion me salieron estas letras, y por ello aquí los dejo con el gran maestro, reinventor del Tango, genio entre genios… Astor Piazzolla, con su Oblivion.
Hace una semana cumplí 4 años en la Isla (O se puso de nuevo el vestidito negro). Ni para presumir, ni alarde, ni nada de esas cosas que se hablan posando los codos en las mesas ó en los anaqueles -quizá más es un reproche- pero es fácil afirmar que he trabajado más fines de semana, de los que he ido a la playa o a pasear. Qué triste.
Pero a la hora de mirar mi mano, me doy cuenta que soy un tipo interesante y me respeto y me doy palmadas fuertes en la espalda.
En estos días de locura he estado en cuartos de oficina, en pequeños salones y he maravillado, y voy hacia delante -pa atrás ni pa' agarrar impulso mi hijo, dijera el Chapis- pero el momento de verdadera estima llegó mientras caminaba en la universidad y una estudiante (que no reconocí, lo siento de verdad) me salió al paso y me dijo que me agradecía cosas que yo le había enseñado. Me quedé pasmado, por ingrato, por olvidadizo, por no darme cuenta… de tantas y tantas cosas.
Y mientras escribo, escucho a Piazzolla y me dan ganas de titular este 'post' como 'Oblivion', pero no sería justo, no estoy en el Oblivion, estoy contento y he tenido días maravillosos con O, y cocinamos, y tomamos buen vino, y nos ponemos a hacernos preguntas como ¿Quién fue Nabucodonosor?, y nos divertimos como niños.
Que bueno que traigo a Piazzolla, que siempre sale cuando hablo de mis hijos que todavía no tengo, y amenazo a O y a los presentes que si el día que nazca un varón estoy de vena, lo inscribo como Eduardo Astor. Pero en las noches yo solito me desmiento y me freno, cuestionándome qué yo haría con un pequeño genio tanguero… un bluff de los míos.
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No lo titulo así este 'post', pero con Oblivion me salieron estas letras, y por ello aquí los dejo con el gran maestro, reinventor del Tango, genio entre genios… Astor Piazzolla, con su Oblivion.
domingo, 7 de agosto de 2011
O.S.S. y la noche del anillo
Salir con O y nuestra amiga AT&T siempre es una aventura. La idea era ir a comer unas pizzitas argentinas, pero cuando llegamos al lugar, la dueña nos saludó desde el balcón y nos dijo que ya habían cerrado.
Sabíamos que ahí cerca había otra pizzería. No tan buena, pero era viernes y ya era muy noche para ponerse exigentes. En cuanto nos subimos al coche para arrancar hacia el nuevo destino, mi celular recibió una foto.
Al ver la foto mi corazón sintió una alegría enorme, y rápido le enseñé a las chicas lo que había recibido. Ellas gritaron y se emocionaron. Yo les hice todo el cuento, el mismo que Juan me había hecho en la mañana.
Juan está a punto de cumplir un gran sueño, y ya nos vemos con todos los amigos, toda la familia en la gran boda. Ver a mi hermano tan contento es simplemente increíble.
Después, comenzamos con la Operación Sol Saliente (por sus siglas O.S.S. e invento de AT&T). Esa es una historia que recién comienza. Pero que me ocupa y me entusiasma. Hay que crecer, hay que mejorar, hay que vivir la vida como un gran sueño, sueño de operaciones, sueño de anillos y bodas, sueño de felicidad.
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En estos días MTV cumplió 30 años. Para nuestra generación es algo muy importante. MTV Latinoamérica es más joven, pero recuerdo hace unos 15 años cuando Juan y yo compartíamos todavía cuarto, en Mérida. Las mañanas, arreglándonos para el colegio, haciendo la cama, la mochila… era un espacio ambientado por la mejor música de entonces. Nirvana, U2, Radiohead, Fobia… ambientaban nuestra juventud y Juan y yo aprendíamos de música.
Los dejo con Fobia, una de las mejores bandas de Rock en español, y de las más 'antiguas'. Aquí los dejo con'Me siento vivo', una canción imperdible y que a mi me sirve para cambiar de ánimo instantáneamente.
Nos ahogaremos juntos,
En aguas que todos quieren probar
Sin importarnos cómo es el final,
No hay otras vidas, tierra nada más…
Caminaremos juntos…
Escaparemos de la realidad
Si tropezamos, no nos dolerá…
No existen cuerpos, mentes nada más…
Ahora lo entiendo, amar es liberar…
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